La profesión castrense y la seguridad nacional

LA MORAL DE LOS SOLDADOS

Jorge Du Bois Gervasi*

De nada sirven las armas más modernas si quien las opera tiene una moral baja. El maltrato que los últimos gobiernos han dado a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional en el aspecto salarial y en otros está afectando seriamente la moral de sus integrantes.

Hace pocos días, cuando leí en El Comercio “terroristas matan al menos a cinco soldados en Junín”, vino a mi memoria otro titular de algún diario de días antes que informaba la opinión de un funcionario muy importante del Gobierno: “Los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional son simples empleados públicos que no tienen derecho a ningún privilegio ni tratamiento especial”. Ese es el trato que reciben esos cinco soldados y los miles que ya han dado y darán su vida o quedarán lisiados en esta guerra fratricida que no tiene cuando acabar.

No solo es el salario, es el maltrato y la falta de reconocimiento a la entrega total del soldado hasta el límite máximo que un ser humano puede dar: la vida.
Ahora que se han delegado facultades al Ejecutivo sobre este tema, es necesario que se reflexione profundamente antes de tomar una decisión.
Se está reanudando con toda fuerza la guerra interna. Guerra que será bastante más dura, difícil, larga y extensa que la anterior, la primera etapa, la de Gonzalo.

Esta vez, el enemigo, que es el mismo, ha logrado una fuerte infiltración en el Estado, en los gobiernos regionales, en los gremios (especialmente magisterial), en el movimiento anti minero, en la minería informal y en la juventud escolar y universitaria, que no vivieron el terrible sufrimiento de no hace muchos años.

Este enemigo cuenta con el apoyo del narcotráfico, que ha crecido en forma exponencial y su guerra será dirigida por los cientos de terroristas liberados que han tenido bastante tiempo en prisión para doctorarse en guerra subversiva.

Ese es el enemigo que nuestros soldados tienen que enfrentar. Hagámosles justicia, mirémoslos con afecto, tratémoslos como nuestros amigos que luchan y mueren por nosotros. Levantémosles la moral, ayudémoslos a ganar la guerra.

Capítulo aparte merece el asunto pensionario, que es más un problema de orden técnico y de decisión política que puede costarle algo al Estado en el momento, pero que le ahorrará mucho en el futuro.
La ‘pensión renovable’ es el único beneficio que ahora tienen los integrantes de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional en relación con otros servidores del Estado, que compensa la gran diferencia en el servicio que el soldado presta.

Hagamos lo imposible para salvarla. La Caja de Pensiones Militar Policial (CPMP) fue creada justamente para que la pensión renovable no fuera una excesiva carga para las listas pasivas del Estado.

El principio en que se basa es excelente y no ha fallado. Lo que ha errado es la operación de la CPMP. Responsables: todos los que han tenido injerencia en su manejo. La CPMP está enferma, pero se conoce su enfermedad: curémosla. No matemos al enfermo.

Se dice que en tiempos de guerra todos ruegan a Dios y se protegen en el soldado y cuando esta acaba enjuician a sus soldados y se olvidan de Dios. Nosotros, siempre un poco atrasados, todavía seguimos enjuiciando a nuestros soldados que lucharon en la guerra anterior (primera etapa o etapa de Gonzalo). ¿Seguiremos también olvidándonos de Dios?

Señores importantes funcionarios del Estado, la guerra ya comenzó. La primera batalla se está librando en el Vraem con resultados no muy favorables para el Estado. La segunda batalla se ha librado en Cajamarca, donde, pese a haber mayoría a favor del proyecto Conga, como lo demuestra claramente el editorial de El Comercio del domingo 26 de agosto, se ha dejado el campo a Santos dándole así los pergaminos necesarios para seguir cerrando minas y ahuyentando la inversión extranjera. ¿Podrá el Gobierno revertir esta situación? El país lo está esperando.

NOTA DEL EDITOR

* Vicealmirante MGP.  Ex ministro de Marina y ex comandante general de la Marina.  Artículo publicado en El Comercio el 03/09/2012.


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